Se encuentra usted aquí

Medellín, una encrucijada en la historia del Suroeste Peninsular

Jueves 19 de Septiembre, 2013
La localidad pacense de Medellín es una de las poblaciones con mayor renombre, arraigo y trascendencia histórica de Extremadura. Su posición estratégica ha motivado el asentamiento de las culturas que por allí han pasado conservándose actualmente numerosos vestigios de las mismas, como restos romanos entre los que destaca el teatro, recientemente abierto al público, y otros como el castillo, murallas, aljibes, iglesias, puentes y un largo etcétera. A ello habría que sumar su trascendental historia, al ser cuna del insigne conquistador Hernán Cortés y escenario de la cruenta Batalla de Medellín durante la Guerra de la Independencia contra los franceses. Todo ello y mucho más pude descubrirse en este artículo…
Por: Santiago Guerra
El presente trabajo busca ofrecer la posibilidad de realizar un viaje en el tiempo a través de la historia de este enclave, que acaba de ser incoado como el primer Bien de Interés Cultural de Extremadura en la categoría de Sitio Histórico.

Hasta el año 2007 está localidad era conocida principalmente por su imponente castillo medieval y por haber nacido en ella el conquistador Hernán Cortés. Ello no significa que la comunidad científica e investigadora no conociera el potencial arqueológico de este lugar, más después de las excavaciones realizadas por el profesor doctor D. Martín Almagro Gorbea en la necrópolis tartésica de El Pozo, y por la primera campaña de excavación del teatro que llevó a cabo D. Mariano del Amo y de la Hera en 1969-70.

Será en abril de 2007 cuando la administración extremeña empiece a desarrollar una serie de convenios de colaboración entre diferentes administraciones al objeto de poner en valor este importante yacimiento de cara a mejorar su atracción turística y conseguir un mayor conocimiento histórico-arqueológico del mismo. Esos trabajos han culminado el presente 2013 con la apertura a la visita pública del teatro romano excavado y restaurado en estos años y del centro museográfico ubicado junto a él. Conviene destacar que el buen hacer de este proyecto de recuperación patrimonial ha sido reconocido internacionalmente por los prestigiosos Premios Europa Nostra, con uno de los tres premios especiales de la categoría de conservación que se han concedido en 2013, entre las 200 candidaturas presentadas de toda Europa.

El conocimiento histórico que reflejan las fuentes históricas y la realidad arqueológica que han demostrado las excavaciones hasta ahora realizadas nos permiten acercarnos con más rigor a la historia de este magnífico enclave.

Iniciamos este viaje en el tiempo a través de la Historia metellinense desde la época Prehistórica para finalizar en el momento actual.

Prehistoria: las primeras evidencias que tenemos de este período son algunos útiles líticos localizados en contexto secundario en las proximidades del río Guadiana. Se trata principalmente de lascas, núcleos y cantos tallados de tipología achelense y musteriense que nos permiten intuir que ya durante el Paleolítico este lugar fue foco de atracción de los primeros pobladores que habitaron estas tierras.

A ello habría que añadir otros hallazgos aislados de evidencias más recientes, como hachas pulimentadas y cerámicas calcolíticas, así como restos estructurales de varios hogares, datados, mediante analíticas por Carbono 14, en la Edad del Bronce (S. XIII a.C.).

Protohistoria: lo más notable de este período es sin duda la ocupación tartésica que presenta el lugar. La excavación y estudio de la necrópolis orientalizante ha permitido al Profesor Doctor D. Martín Almagro Gorbea identificar que esta población es la antigua ciudad de Conisturgis, capital de los conios.
Época romana: tradicionalmente se ha atribuido la fundación romana de este enclave (Metellinum) al cónsul Quinto Cecilio Metelo Pío. Las fuentes clásicas la citaban como una de las cinco colonias que existían en la Lusitania en el s. I d.C. Las recientes excavaciones arqueológicas han permitido sacar a la luz parte del urbanismo de dicha colonia, como por ejemplo un pórtico monumental, tabernas, parte de un templo, parte de una calzada empedrada y el teatro romano.

Las excavaciones arqueológicas de este teatro se retomaron tras 37 años de abandono, en 2007, y finalizaron en el año 2010. Estas han permitido sacar a la luz las estructuras murarías que lo conformaban originalmente y también han permitido recuperar importantes piezas arqueológicas romanas destacando, entre otras, el magnífico conjunto escultórico en mármol que lo decoraba, así como gran parte de las basas, fustes y capiteles estucados que conformaban la columnatio del frente escénico del mismo.

Tras la excavación se desarrollaron los trabajos de restauración de las estructuras exhumadas, consolidándose todos los sillares de la cavea y reintegrándose algunos de los materiales originales, como fue el caso de los mármoles de la orchestra. Todos esos trabajos han dado lugar a que actualmente disfrutemos de un monumento en excelente grado de conservación, siendo, de entre todos los teatros romanos de Hispania, uno de los que mejor conserva su graderío, como atestiguan los más de 800 sillares originales que aún lo conforman.

Destacar que según los estudios en curso, dicho teatro se ajusta a los cánones establecidos por el arquitecto romano Vitrubio para este tipo de edificios, disponiendo éste de un aforo que en el momento de su construcción debió de superar los 3.200 espectadores.
Otros artículos de:

Añadir nuevo comentario