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Sol, el km 0 de la historia

Jueves 19 de Septiembre, 2013
Las obras que se han realizado en la plaza de Sol de Madrid han puesto al descubierto los muros sobre los que se cimentaba el Hospital del Buen Suceso, uno de los epicentros más importantes de la historia de la capital. En 2009, cuando se estaban llevando a cabo las obras de remodelación de la estación de metro y tren que existe en el subsuelo comenzaron a aparecer los restos de un edificio que escondía en su interior el vivo testimonio de la peste del siglo XVII o de la Guerra de Independencia de 1808. Por: Francisco Contreras Gil y Bruno Cardeñosa

Las obras de remodelación de los sótanos del inmueble ubicado en el número 1 de la Puerta del Sol, edificio que antaño estuviera coronado por el popular cartel publicitario de Tio Pepe y donde una conocida multinacional estadounidense del mundo de la informática, Apple, abrirá en los próximos meses un centro comercial, han dejado al descubierto algunos de los secretos que se escondían bajo el km 0.

Los primeros hallazgos se produjeron en 2005, con evidente sorpresa entre los estudiosos, que no esperaban encontrar los cimientos del edificio en tan buen estado de conservación; y se consumaron en 2009, cuando las obras de remodelación de la estación de Metro de Sol tuvieron que detener su avance durante diez meses debido al hallazgo de los restos del Hospital del Buen Suceso, un edificio en el que se vivió gran parte de la historia de Madrid durante los últimos siglos. Los restos se encuentran registrados en el Conjunto Histórico de la Villa, que están protegidos como bien de interés cultural y que, tal como el Director General de Patrimonio Histórico de la Comunidad de Madrid, Jaime Ignacio Muñoz, ha indicado a la empresa tecnológica, deberán preservarse con mamparas y paneles indicativos e informativos. Cuando Apple comenzó a reconstruir el edificio, las autoridades ya advirtieron a la empresa de la existencia bajo los cimientos, allí mismo, de estos restos arqueológicos. Es por ello que la firma comenzó las obras a sabiendas de lo que se iba a encontrar, razón por la que cumplió su obligación a la hora de facilitar el trabajo de los arqueólogos, que han podido reconstruir paso a paso lo que se encuentra allí.

Y es que no es una iglesia cualquiera. El templo-hospital albergó larga tradición e historia milagrera, y algo maldita también. Fue mandado construir por Carlos V, sobre la base de lo que habían solicitado y hecho en Baza los Reyes Católicos –algo así como un hospital “oficial”–, en las confluencias de las calles de Alcalá y la carrera de San Jerónimo, para enfermos de peste en el siglo XVI. La Iglesia del Buen Suceso –fue iglesia por un lado y hospital por otro– delimitó la parte oriental de la ciudad. Un edifico religioso que, en el siglo XIX, coincidiendo con la desamortización de Mendizábal y las reformas de ampliación de la Puerta del Sol, fue derribado y trasladado a la calle Princesa –ahí sigue la nueva iglesia del Buen Suceso–, que entonces estaba a las afueras de Madrid. A la sazón, el centro se llamaba Hospital de San Andrés, pero cambió su denominación por la de Buen Suceso después de trasladarse hasta ahí una virgen traída de Roma.

El hospital fue derribado para hacer hueco al km 0 allá por el año 1854, con objeto de ampliar la plaza; y el reloj fue trasladado al cercano edificio de Correos. Es un lugar ilustre donde se reunían grandes literatos como Lope de Vega, Miguel de Cervantes, Tirso de Molina, Francisco Quevedo o Calderón de la Barca. Allí se encendió la primera bombilla eléctrica pública de España en 1875 y echó a rodar el primer tranvía, allá por el año 1897. También fue en Sol donde comenzó a circular la primera línea de Metro, en 1919. Casi un siglo después, esta misma línea fue objeto de una serie de obras de acondicionamiento que llevaron a los estudiosos a encontrar vestigios, también junto a los restos de la Iglesia y Hospital del Buen Suceso, de enterramientos de la Guerra de la Independencia y los fusilamientos del 2 de mayo de 1808, que causaron severos daños en la plaza, y frenaron durante diez meses las obras para su estudio y conservación. A mediados de siglo, en donde se encontraba la iglesia se construyó el Gran Hotel de París, aunque sin duda, si algo ha identificado a la plaza, ha sido el cartel de Tío Pepe que existía en la parte superior del edificio.

En la actualidad, aquellos restos se muestran en la entreplanta del nuevo intercambiador de Metro y Cercanías, resguardadas tras mamparas de cristal. Los nuevos hallazgos han provocado que las autoridades consistoriales tuvieran que negociar con la empresa norteamericana el destino de los restos hallados ahora. Finalmente, Apple ha recibido permiso para amparar los hallazgos tras la investigación de los historiadores, y se elaborarán cuadros y murales que explicarán qué era y qué significa el Hospital del Buen Suceso. En el ayuntamiento de Madrid aseguran que los restos hallados tienen valor histórico y no visual, razón por la cual se continuarán las obras tras aprobarse los proyectos que dejan a buen recaudo los restos tras acondicionar la pavimentación del centro a los muros que ahora han salido a la luz.

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