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Cervantes… ¡presente!

Viernes 22 de Abril, 2016
Tampoco lo hemos hecho tan mal. En estos días se celebran los 400 años de la muerte de Miguel de Cervantes y, fiel a mi estilo, iré en contra de casi todos… ¡No lo tenemos tan olvidado! ¡Paremos esta leyenda!
Shakespeare, Cervantes
A los españoles nos gusta acusarnos mucho –bueno, acusar al resto, pero a uno mismo no– de hacer mal las cosas. Además, se saca mucho rédito de ello en las redes sociales y da visibilidad, pero también debemos echar el freno algunas veces. Y esta es una de ellas. Cualquiera que en otro país vea todo lo que se dice pensará que apenas sabemos quién es y que se trata de una gloria internacional que tenemos olvidada. 
Seguramente las cosas se pueden hacer mejor, pero tampoco nos faltemos tanto al respeto porque corremos el riesgo de creernos inferiores, por ejemplo, respecto a los ingleses, que celebran el 400 aniversario de la muerte de William Shakespeare el mismo día. Siempre nos faltarán monumentos y recordatorios pero… ¿acaso no vale con los que hay? Tampoco es cuestión de mirar siempre atrás y estar todo el día erre que erre haciéndonos eco del aniversario de su fallecimiento (por cierto, ¿por qué se celebra más la muerte de algunos personajes históricos que su nacimiento?). Hace muy pocos días, en twitter escribí un mensaje que decía: “Si Cervantes no fuera español”, dicen aquí. “Si Shakespeare no fuera inglés”, dicen allí. Todos decimos lo mismo. Una de las respuestas a este mensaje decía lo siguiente: “Aquí, Shakespeare tiene calles, monumentos, los niños le leen, hay teatros, bares… ¡está en todas partes!”. Y yo me pregunto si en España no sucede exactamente lo mismo.
Leer su obra, especialmente El Quijote, es obligatorio para los más pequeños, hay casas-museos de Cervantes en medio país, toda España estuvo pendiente del hallazgo de sus restos el pasado año –las autoridades montaron un espectáculo desmedido sobre aquello–, hay monumentos en todos los sitios recordando al personaje, sus símbolos están presentes allá donde miremos… ¿Qué más hay que hacer? Hay librerías que llevan su nombre, editoriales, algunas calles principales –incluso algunas secundarias–, bibliotecas, teatros, cines, bares, barrios… En serio, quizá no todo sea perfecto, pero tampoco se tiene tan olvidado al personaje. ¡Sabemos todo de él!
Entre este mes y el pasado todas –repito, todas– las revistas especializadas en historia se han preocupado de acercarse al personaje bajo puntos de vista originales y distintos, tanto que se están agotando los prismas desde los cuales escribir sobre él. Es un ejercicio muy español decir que somos unos olvidadizos, pero no nos pasemos de frenada. “A los afligidos no hay que añadirles más aflicción”, decía el propio Miguel de Cervantes. Su máxima es muy aplicable a esto que digo. Tenemos que mejorar en algunas cosas, quizá en muchas, pero no en todas. ¡Vale ya de acusarnos tanto! A veces, también tenemos que echarnos algunas flores. Somos imperfectos, como todos, pero no tanto.
 
Bruno Cardeñosa
Director
@HistoriaIberia
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