Se encuentra usted aquí

ETA: una historia que ya es pasado

Martes 22 de Noviembre, 2016

NO ME IMPORTA HERIR “SENTIMIENTOS”. DURANTE DÉCADAS, ETA HA MATADO Y ASESINADO. SON UNOS CRIMINALES QUE HAN HECHO MÁS DIFÍCIL LA VIDA DE TODO UN PUEBLO. Quienes vivían en el País Vasco tuvieron que lidiar con una realidad que hacía complicado ser libre. ETA mató a casi 1.000 personas, pero además mató la libertad de cientos de miles que vivieron empotrados entre el miedo y la muerte. ¿Esa es la libertad que defendían sus creadores? Que se vayan a la mierda. Sólo les corresponde un lugar en el infi erno en el que convirtieron la vida de mucha gente que sólo quería vivir en paz. No lo entendieron. Repito: que se pudran en la historia que ya son, porque afortunadamente ETA ya forma parte del ayer.

Quizá toda la muerte que sembraron se convirtió en la forma de vida de muchos. Da la sensación de que a algunos no les interesa vivir en paz porque hicieron de los de la capucha su modus vivendi. Que no se vayan a donde se merecen los etarras, pero que dejen a su pueblo vivir en paz tras medio siglo en el que tuvieron que asistir a cómo una banda de niñatos pijos –eso eran al comienzo– se convirtió en el germen de una organización criminal y asesina que durante casi medio siglo ahorcó las esperanzas de mucha gente a la que no le quedó más remedio que o abrazar la locura o volverse locos. Da igual que algunos de sus ideales originales pudieran tener sentido, porque ningún ideal se defi ende con el asesinato, el secuestro y la subyugación de un pueblo que, como todos, a veces se habrá equivocado, pero es que con la sien hirviendo ante la proximidad de una pistola cualquiera comete errores.

He tenido la suerte, la inmensa suerte, de vivir una pequeña temporada de mi vida en el País Vasco. Para mí fue un regalo del destino que mi nota para la universidad no me diera la burrada que entonces pedían en Madrid y me tuve que ir a Bilbao. Gracias a ello pude conocer una ciudad fantástica, tan lluviosa como estrellada, una ciudad que por entonces dejaba atrás un pasado lleno de oscuridad y que buscaba entre las nubes que siempre cubrían el cielo un hálito de luz que por fi n ha encontrado. Si hoy alguien viaja a Bilbao –o a Vitoria, o a San Sebastián– se encontrará ciudades hermosas, fuertes y con futuro, rodeadas de un entorno verde, montañoso y precioso.

Ese es el gran triunfo del fin del terrorismo: la gente ha visto la vida y nadie quiere volver atrás.

Que sus ideas se abran camino en la política, que les recorten penas si con ello dan tranquilidad a quienes vivían en la angustia permanente, que hagan lo que hagan, que se tenga la vista gorda… ¡Han ganado las víctimas! Y los culpables jamás lograrán nada ni con mil años de perdón.

En este número ofrecemos un reportaje sobre la primera negociación que existió con la cúpula de ETA y damos un vistazo a vuela pluma –a vuela y buena, pues el autor del texto, Fernando Rueda, es uno de los periodistas que mejor conocen este asunto–. La negrura de la muerte está en la historia de medio siglo en nuestro país. Ha sido gracias a muchos que eso ya es pasado –¡que se enteren todos! ¡Ya no hay trincheras, de allá ni acá!– y también a los que gritaron libertad con las letras. Tenemos el orgullo de contar entre los nuestros con uno de ellos. Y eso ya no lo quitará nadie. Igual que ya nadie me quitará la libertad de escribir lo que me plazca.

Bruno Cardeñosa
Director
@HistoriaIberia

Otros artículos de:

Añadir nuevo comentario