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“Los hombres como Trajano son los que cuentan en la historia”

Jueves 10 de Marzo, 2016
No siente vacío porque ya está trabajando en un nuevo personaje. Enamorándose de él. A Trajano le ha dedicado los últimos siete años de su vida, hasta completar una trilogía que ha puesto a sus pies a los lectores de todo el mundo. "La legión perdida" (Planeta, 2016) es una obra rigurosa, emocionante, un ambicioso trabajo de orfebrería literaria. Santiago Posteguillo (Valencia, 1967) nos cuenta en esta entrevista el proceso de creación de una obra destinada a durar. Por: Alberto de Frutos
Santiago Posteguillo, La legión perdida

¿Cuáles son sus emociones ahora que ha cerrado la Trilogía de Trajano? 

Lo primero es una sensación de satisfacción por haber sido capaz de culminar una nueva trilogía, aún más ambiciosa que la anterior, en menos de siete años y entregando una nueva novela, “La legión perdida”, con la que estoy muy ilusionado, pues creo que va a emocionar y sorprender mucho a los lectores. A veces me preguntan si no tengo también una cierta sensación de vacío, pero esto no me ocurre porque yo ya estoy trabajando sobre otra nueva novela, leyendo documentación para el nuevo relato e imaginando la arquitectura de esta nueva narración. Parece una locura no tomarse ni un respiro, pero es que estas novelas requieren de mucho trabajo y hay que empezar nada más entregar la anterior.

La batalla de Carrhae, en la que miles de legionarios romanos fueron hechos prisioneros por los partos, es el punto de partida de su narración. ¿Cuál fue a su juicio el destino de esa legión perdida? ¿Se queda con la tesis de Dubs o la réplica de Gruber? 

Me quedo con la teoría de Dubs y por eso la usado como referencia para novelar el destino final de aquellos legionarios perdidos en medio de Asia central en la segunda mitad del siglo I a.C. Gruber contrapone muchos impedimentos y críticas a la teoría de Dubs de que la legión apresada por los partos en Carrhae terminara luchando junto a los hunos contra un ejército chino de la dinastía han, pero el propio Gruber admite que lo que dice Dubs sigue siendo una posibilidad, pues a fecha de hoy no tenemos suficientes datos para saber que pasó exactamente. No sabiéndolo con certeza, pero teniendo muchas fuentes romanas y chinas que apuntalan la posibilidad de ese increíble viaje de una legión desde Roma hasta China, me parecía fascinante novelar ese relato y a ello me lanzado estos años con pasión, pero también con mucho rigor.

"Los legionarios de Trajano están aterrados de que al cruzar el Éufrates terminen apresados y perdidos en medio de Asia como pasó con la legión de Craso"

A lo largo de más de mil páginas, su obra sigue dos itinerarios paralelos: la historia de esa legión y la de Trajano, quien emprende su campaña contra los partos a comienzos del siglo II. Pero “nadie puede derrotar a un fantasma, a un espíritu del pasado”, como dice el propio César. ¿Fue Trajano derrotado, a la postre, por un “fantasma”? 

Sí, la novela “La legión perdida” se narra, efectivamente, en dos tiempos: la historia de la propia legión perdida en el siglo I A.C. y la de Trajano intentando conquistar Partia unos 150 años después. Los legionarios de Trajano están aterrados de que al cruzar el Éufrates terminen apresados y perdidos en medio de Asia como pasó con la legión de Craso. Se establece entonces una pugna titánica entre Trajano y ese fantasma de la gran derrota del pasado encarnada por aquella legión perdida. El César hispano conseguirá enormes victorias, pero es cierto que el temor en Roma, en su Senado, en el seno de la propia familia imperial a que se repitiera el desastre de la legión perdida era aún muy poderoso. Trajano, no obstante, se nos muestra como el gobernante que no rehúye el desafío, que no se esconde en la inacción, sino que asume riesgos e intenta lo que parece imposible. Son los hombres así los que cuentan en la historia. Los otros son olvidados. Excepto los traidores, que son audaces pero sólo en su perversión, en dirección opuesta al héroe. Esto sigue pasando hoy día pues la naturaleza de los seres humanos no ha cambiado.

En "La legión perdida" se atreve a recrear un “mundo global”: los imperios romano, parto, kushan y han, sobre los que, a excepción del primero, no abunda la bibliografía en español. Hay batallas, comercio, religión, costumbres…¿Cuánto tiempo le ha llevado el proceso de documentación? 

He necesitado dos años y medio para poder construir esta inmensa novela. He tenido que documentarme no sólo con textos latinos o griegos, como en las novelas anteriores, sino que había que leer textos antiguos de la cultura parta, del imperio kushan del norte de la India y hasta textos chinos de la antigua dinastía imperial han. Es verdad que no hay mucha documentación sobre estos textos en español. Para poder manejar esta información he recurrido a traducciones al inglés de volúmenes de chino clásico como El libro de la dinastía han del este, Las memorias del general Tang y otros documentos. Luego, he contado con la valiosísima ayuda de la catedrática Julita Grau que me ha ayudado con las citas en lengua parta o en lengua kushan y sánscrito. La profesora Li Joan Su de Si Chuan Normal University me ha dedicado su tiempo para revisar las referencias en chino clásico de la novela. Todas estas lecturas y consultas alargan el proceso de creación de la novela, pero luego empapan todo el texto de una gran veracidad y estoy seguro de que luego quien lo lee lo aprecia enormemente.

"Sabiendo lo que sé de Adriano no me apetece pasarme siete años de mi vida con él. De hecho, si viviera en su época, me mantendría alejado de su corte"

Aunque no simpatice con la figura de Adriano, ¿lo cree merecedor de una futura trilogía… de su puño y letra? 

El personaje de Adriano, sin duda, es merecedor de una gran trilogía, pero una trilogía como la que acabo de terminar sobre Trajano es un proyecto que implica seis o siete años de al vida de un escritor. Es mucho tiempo, muchos meses, semanas, días para pasar con alguien al que vas a recrear desde que nace hasta que muere. Es mucha la empatía que el escritor debe sentir por el personaje sobre el que está escribiendo con tanto detalle y, ciertamente, no ha habido manera de que consiga que Adriano me caiga simpático. El mito de un Adriano filósofo, sensible y culto crece, en gran medida, a la sombra del muy hermoso relato de Marguerite Yourcernar con sus "Memorias de Adriano". Una novela de muy bella factura estilística y psicológica pero que, a mi entender, recrea una versión muy edulcorada de un Adriano que, en realidad, si nos atenemos a las fuentes, fue un personaje de carácter terrible, impulsivo, incontrolado a veces, cruel y despiadado y que, además, como recreo en La legión perdida dio un golpe de estado soterrado, pero virulento, ejecutando senadores amigos de Trajano, para suceder a su tío como emperador. Sabiendo lo que sé de Adriano y sintiendo lo que siento hacia él no me apetece pasarme siete años de mi vida con él. De hecho, si viviera en su época, me preocuparía en mantenerme alejado de su corte pues estar sujeto a su capricho era vivir con riesgo permanente. Tengo otros proyectos, otros personajes que, como Escipión en su momento o como Trajano en esta trilogía, no eran, para mí, suficientemente conocidos por el gran público pese a ser merecedores de mayor popularidad. Y, como decía al principio, ya estoy trabajando y enamorándome de este nuevo personaje.

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Comentarios

Comparto lo que dice sobre Adriano, pero Usted es demasiado genial y joven para no regalarlos un nueva trilogía, comparto lo que dice de Adriano, pero pienso en Augusto, Marco Aurelio, Aureliano (hay muy poco de él pero por su corto reinado no se si da para una trilogía) o Constantino el grande, que tiene quienes lo alaban y quiens los destroza, es pensar en vos alta, seguramente Usted ya tendrá decidido el personaje.

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