Se encuentra usted aquí

Los más sucios del terrorismo de Estado

Martes 29 de Noviembre, 2016

SI HACE 33 años el Gobierno de Felipe González hubiera aplicado el viejo lema de las guerras secretas “Los hombres más limpios para los trabajos más sucios”, quizás otro gallo le habría cantado.

El 4 de diciembre de 1983, el vendedor de muebles de oficina Segundo Marey fue secuestrado en Hendaya por dos mercenarios franceses y uno español que le confundieron con el etarra Mikel Lujua. Lo trasladaron a una cabaña en Cantabria, donde se lo entregaron a policías a las órdenes del subcomisario José Amedo. Este informó a sus jefes del horror –perdón, he querido escribir error– y decidieron retenerle diez días hasta conseguir que la gendarmería francesa soltara a los cuatro policías españoles detenidos cuando intentaban secuestrar al etarra José María Larretxea para obtener datos sobre el paradero del capitán Alberto Martín Barrios, secuestrado por ETA. Fue una de las primeras acciones del GAL, el terrorismo de Estado puesto en marcha por el Ministerio del Interior del Gobierno socialista, cuyos máximos responsables, José Barrionuevo y Rafael Vera, pagaron con la cárcel.

Es verdad que el GAL ayudó a despertar a las autoridades franceses de su pasividad frente a ETA, pero es aún más cierto que el terrorismo de Estado mostró su cara auténtica y descarnada: la carencia de compasión con un ciudadano inocente, al que sometieron a diez días de encierro –tortura– con tal de cumplir su objetivo. También demostró que es vital la selección de personas en cualquier misión comprometida: escogieron mercenarios y policías sin moral que solo se movían por dinero, enganchados a jugar sin límite en los casinos a costa de los fondos reservados y que descubrían las bombas que habían colocado en el sur de Francia a las chicas con que ligaban. La historia demuestra que el terrorismo de Estado es una pésima solución, pero las repercusiones son incontrolables cuando lo ejecutan los hombres más sucios.

 

FERNANDO RUEDA, uno de los periodistas de investigación más respetados del país, es una de las voces más importantes del programa La rosa de los vientos de Onda Cero. Autor de más de una decena de libros, el último de sus trabajos es El Dosier del Rey (Roca).

Otros artículos de:

Añadir nuevo comentario