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Primeras elecciones libres en España tras 40 años de dictadura

Jueves 15 de Junio, 2017
Aquel miércoles 15 de junio de 1977, Adolfo Suárez se quedó a 11 escaños de la mayoría absoluta. La neofranquista Alianza Popular de Manuel Fraga quedaba relegada al 8% de los sufragios por debajo, incluso, del PCE de Carrillo.
Josep Guijarro

Más de dieciocho millones de españoles acudieron a las urnas el 15 de junio de 1977. Era la primera vez, desde las elecciones a Cortes en febrero de 1936, que los votantes acudían a votar en libertad. Un ejercicio de democracia real. Para ello, Adolfo Suárez, a la sazón presidente del Gobierno, debió pilotar con habilidad y firmeza un proyecto de transición democrática que tuvo que sortear importantes dificultades, especialmente la legalización del Partido Comunista (PCE) en la Semana Santa de 1977.

Cuarenta años después, las encuestas evidencian que Suárez es el presidente más valorado de la democracia. Según un sondeo de SocioMétrica, un 83% de los encuestados aprueba a Suárez, fallecido en 2014, mientras que tan solo un 6,2% lo suspende. Del uno al 10, logra un 8,9, muy por delante de todos los jefes del Ejecutivo que vinieron después.

No fue nada fácil alcanzar aquella jornada de votaciones. La hostilidad de ciertos mandos militares hizo que el Gobierno y la oposición fueran prudentes al negociar la ley electoral.

A pesar de todo, la campaña transcurrió en un ambiente festivo en la que se celebraron cerca de 22.000 mítines. Era el fin del franquismo.

La victoria fue para Unión de Centro Democrático (UCD), formación liderada por Adolfo Suárez, que obtuvo el 34 % de los sufragios y 165 escaños convirtiéndose en la primera fuerza política a nivel nacional a pesar de no lograr alcanzar la mayoría absoluta (le faltaron 11 parlamentarios) en el Congreso de Diputados.

El segundo triunfador de la jornada fue el PSOE, que con 118 diputados (29,3 % de los votos) se convirtió en el partido hegemónico de la izquierda al desbancar por amplio margen al PCE, que tan sólo obtuvo el 9,4 % de los votos y se quedó en 20 diputados. A todas luces una sorpresa pues era el partido que había soportado el mayor peso en la lucha antifranquista.

También quedó desbancado el Partido Socialista Popular (PSP) de Enrique Tierno Galván, que concurrió a las elecciones junto varias pequeñas organizaciones que habían formado parte de la Federación de Partidos Socialistas bajo el nombre "Unidad Socialista". A pesar de esta coalición, el PSP sólo obtuvo seis diputados y el 4 % de los votos.

La neofranquista Alianza Popular (AP) de Manuel Fraga, por su parte, sólo obtuvo el 8,3 % de los votos y 16 diputados (13 de los cuales habían sido ministros durante la dictadura de Franco).

Así quedó configurado el hemiciclo del Congreso de los Diputados:

El resultado de aquellas Elecciones Generales, pues, perfiló un sistema de partidos homologable a cualquier país europeo, facilitó que el nuevo Congreso iniciara un proceso constituyente capaz de dotar España de una Constitución basada en el consenso y, sobre todo, fortaleció a una joven democracia.

Adolfo Suárez  fijó en su discurso de investidura cuatro tareas prioritarias para consolidar la democracia: la redacción de una nueva Constitución que adecuara sustancialmente los derechos y libertades públicas al nuevo sistema democrático; la reconciliación nacional, la superación de la crisis económica y el establecimiento de un marco inicial transitorio para las autonomías. Cuarenta años después, aquellos objetivos estratégicos siguen estando en la agenda de asuntos pendientes o problemáticos.

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