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Serrano Suñer, el nazi español

Martes 27 de Diciembre, 2016
Cuñado de Franco y ministro de Asuntos Exteriores entre 1940 y 1942, su verdadero papel en la entrevista de Hendaya sigue rodeado de misterio.

La serie de televisión “Lo que escondían sus ojos” no cuenta toda la verdad. Serrano Suñer no era como ahí lo presentan. Una trayectoria como la suya no se puede resumir en unas meras pinceladas.

Cartagenero de 1901, entabló una profunda amistad con José Antonio Primo de Rivera en sus años mozos y contrajo matrimonio con la hermana de Carmen Polo –la mujer de Franco– en 1931, solo dos meses antes de la proclamación de la República. España era un río revuelto y las aguas de la política atraían a todos los extremos. Ramón Serrano Suñer, abogado de profesión, entró en el congreso de la mano de la ceda en 1933. Apoyaba la república... Al igual que Franco: “suena un poco chusco, pero le aseguro que así fue en un primer momento”, le confesó a Ignacio Merino (Serrano Suñer, valido a su pesar –la esfera de los libros, 2013). La conspiración de julio de 1936, que siguió a los asesinatos del teniente Castillo y del diputado monárquico José Calvo Sotelo, empujó a España al precipicio de la guerra.y serrano Suñer, el “cuñadísimo”, la vivió en primera línea...

De hecho, cuando se produjo la sublevación franquista y el estallido de la guerra civil, Serrano Suñer se hallaba en Madrid.Allí fue apresado y encarcelado aunque, en marzo de 1937,consiguió evadirse y pasar a la llamada zona nacional, donde contactó con Franco y comenzó a diseñar el nuevo Estado

Así las cosas, el 31 de enero de 1938, fue nombrado por el dictador ministro del interior de su primer gabinete. A Serrano Suñer le corresponde la instauración de la censura. También promulgó la ley de la administración central y la oficina que fue el origen del archivo de Salamanca, donde se guardan documentos incautados a particulares e instituciones de la República.

En 1939, fue elegido presidente de la Falange española tradicionalista y trabajó en la unificación con las juntas ofensivas nacional sindicalistas. la suma daría paso al llamado movimiento nacional.

Con Hitler y Mussolini
Pero el punto más controvertido  -nos aclara Alberto de Frutos en Historia de Iberia Vieja-  fue su paso por el ministerio de Exteriores entre el 17 de octubre de 1940 (el 23 fue la entrevista de Hendaya) y el 3 de septiembre de 1942.

Franco nombró a Serrano Suñer ministro de asuntos exteriores, entre otras razones, por su germanofilia.

Durante su mandato se entrevistó con Mussolini y Hitler, acompañó a Franco a la reunión en Hendaya y con el duce en Bordighera.

Sus Memorias. Entre Hendaya y Gibraltar, reeditadas por Planeta en 2011, son una fuente inagotable de datos, que, entre otras cosas, recrean su viaje a Berlín en septiembre de 1940 y su primer encuentro con Hitler, en quien detecta una poderosa mirada,

Aunque luego él lo negase, algunos historiadores aseguran que fue firme partidario de que España entrara en la guerra al lado de la Alemania nazi.  Las fotos que presentamos en el número de enero de 2017 parecen mostrar una cosa. Las declaraciones posteriores sugerirían lo contrario.

Al final Franco redujo la aportación militar al envío de los 10.000 voluntarios de la División azul, derrotada por el Ejército ruso.

Tras su caída en desgracia, el político emprendió su particular travesía del desierto. En 1945 escribió una carta a Franco en la que le demandaba un Gobierno nacional compuesto por hombres eminentes, que contara tanto con “la extrema derecha” como con “la zona templada de la izquierda”. Procurador en Cortes, se inclinó hacia la monarquía de Don Juan. La noticia de su fallecimiento fue anunciada por la emisora que él mismo había auspiciado, Radio Intercontinental (además, fue el fundador de la ONCE y de la Agencia Efe). El cuñadísimo murió en Madrid en septiembre de 2002, unos días antes de cumplir 102 años.

Lee el artículo completo en el nº139 de Historia de Iberia Vieja, correspondiente a enero de 2017

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