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ENTREVISTA CON LEÓN ARSENAL

Martes 28 de Marzo, 2017

Historia de Iberia Vieja: Las guerras carlistas, aunque son de ayer, en términos históricos, son grandes olvidadas, o esa impresión tengo…. Y no fueron más que guerras civiles. ¿Por qué crees que ha pasado esto?

León Arsenal: Yo no diría que «no fueron más que guerras civiles». Es verdad que otras guerras civiles anteriores tuvieron un componente ideológico (la misma guerra de Sucesión alineó a los partidarios de una liberalización del comercio y una racionalización administrativa con los defensores del viejo orden) la I Guerra Carlista supuso el choque de dos imaginarios: el sustentado en los antiguos valores de la religión, los fueros, la jerarquía social con el surgido a raíz de la Ilustración. Y ese choque fue brutal. Una guerra que causó más de 200.000 muertos en un país de algo más de 12 millones de habitantes. Batallas, matanzas, asesinatos, estragos.

Hay elementos que ayudaron a ese olvido, pero no sé si fue la causa. Que parte de los carlistas pasaron al ejército nacional tras el Abrazo de Vergara, que el carlismo fue derrotado pero no extinto (hubo dos guerras más y los carlistas, hasta hace tres días como quien dice, tenían un peso importante en ciertas regiones españolas). También que era un tema incómodo por las atrocidades que se vivieron.

Yo soy de los que piensan que la Guerra Civil empezó en el 34, pero no en 1934, sino en 1834. Que la I Guerra Carlista fue el pistolezo de salida para un conflicto entre españoles que dura ya casi 200 años y que cada tiempo se salda en guerra, sin que encontremos la forma de acabarlo.

P ¿Es la novela una mejor formar de contar las cosas que pasaron?

Contar es un verbo ambiguo. Si se trata de poner ante el interesado los hechos, desde luego que no. Para eso están los ensayos, sean divulgativos o especializados. No podemos cargar sobre los novelistas la obligación de instruir al lector, entre otras cosas porque inventamos unas veces y otras nos tomamos ligeras licencias a partir de los hechos conocidos. Pero las novelas sí son una forma útil de abrir una ventana al lector. De permitirle que se asome a sucesos, ambientes, épocas y atmósferas. Si llamamos contar a eso, entonces la respuesta sería sí. Y eso es lo que he querido en parte hacer en Bandera negra: trasmitir el sabor de toda una época terrible y fascinante de nuestra historia.

P En tu obra el mar es importante. O la mar, porque a veces hay que decir “la mar”…

R Las comunicaciones marítimas eran importantes en épocas en que no había grandes redes viarias ni ferrocarril, por eso está casi siempre en mis novelas históricas. Pero lo cierto es que Bandera negra es la primera novela marítima que escribo. Y ha sido un gusto por muchas razones. La primera la exigencia que me he puesto como escritor de llegar a un equilibrio entre la terminología náutica y la legibilidad. Y una no menor ha sido vindicar la figura de los corsarios españoles de otros siglos, así como toda una tradición marinera y unas embarcaciones tan nuestras como los laúdes, gran familia de barcos de los cuales todavía existen algunas variantes en el Mediterráneo.

Lee la entrevista al completo en el nº142 de la revista Historia de Iberia Vieja

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