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300 años de la Armada Española

Miércoles, 18 Octubre, 2017 - 07:25
La historia de España no se comprendería sin su Armada. Ha existido desde siempre, pero fue hace 300 años cuando decidió organizarse como tal. Aquí hemos expuesto las aventuras y glorias de esta auténtica joya. Lleva brillando tres siglos. Y los que quedan.
Marcelino González
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CREACIÓN DE LA “MARINA”

El tercer centenario de la creación de la Real Compañía de Guardiamarinas, que ha dado origen de la actual Escuela Naval Militar, es una buena ocasión para recordar los últimos 300 años de la Armada. Por tal razón, en el presente año 2017 han sido programadas muchas actividades encaminadas a conmemorar aquella efeméride, que traen a la memoria un largo período de nuestra historia, que con sus altos y bajos, con sus buenos y malos momentos, nos ha conducido hasta el día de hoy, en el que –mal que les pese a muchos–, España es uno de los países que ocupan uno de los puestos de cabeza en nuestro cada vez más pequeño mundo.

Con la llegada de los reyes de la Casa de Borbón al trono de España a principios del siglo XVIII, y una vez finalizada la Guerra de Sucesión, en el país se produjeron unos grandes cambios en todos los aspectos, con una apertura a la corriente de la Ilustración que se estaba extendiendo por toda Europa. Dichos cambios supusieron una reorganización del país en general y de la Marina de Guerra particular, con el nacimiento de instituciones de todo tipo, entre ellas la creación de una nueva Armada, y de una nueva escuela de formación para los oficiales que iban a servir en dicha Armada. Se trataba de una nueva y revolucionaria escuela, en la que se iba a compaginar una profunda formación teórica, científica y académica en aulas, con períodos de prácticas a bordo de los barcos, que se distanciaba del sistema seguido hasta entonces por los reyes de la Casa de Austria en España, basado en una formación puramente cortesana.

Por otra parte se alejaba de los sistemas seguidos por otros países como Francia, que se basaba en estudios teóricos en aulas, o el seguido por Gran Bretaña y Holanda, que era eminentemente práctico a bordo de sus unidades navales.

A la nueva escuela podían acceder jóvenes guardiamarinas de 14 a 16 años procedentes de familias nobles, que estudiaban diferentes disciplinas útiles en su futura vida en la mar a bordo de barcos de guerra, tales como: artillería, cosmografía, fortificación, geometría, matemáticas, náutica y trigonometría, al tiempo que realizaban prácticas de armamento, artillería, construcción naval y maniobra, y completaban su formación con clases de danza, esgrima e idiomas. Los guardiamarinas comenzaban con estudios teóricos en las aulas para recibir una sólida formación teórica. A continuación realizaban exámenes, y una vez aprobados efectuaban un período de prácticas en los barcos. Finalizado dicho período, pasaban por nuevos exámenes para seguir adelante con su formación hasta conseguir la graduación como oficiales.