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El español que creó el Big Ben

Jueves 25 de Mayo, 2017
¿Es posible que un relojero español interviniera en la creación de uno de los relojes más famosos del mundo? Parece ser que el leonés José Rodríguez de Losada estuvo ahí. Por Alejandro Polanco.
El español que creó el big ben

Estamos en Londres, con la torre del Big Ben todavía en construcción y el reloj que se convertiría en icono británico todavía en montaje. El reloj había sido diseñado por el hombre de leyes, arquitecto y relojero Edmund Beckett Denison, y por quien fuera Astrónomo Real y director del observatorio de Cambridge, George Biddell Airy. La materialización de ese diseño se encargó a la prestigiosa casa de Edward John Dent. Lástima que el viejo Dent no viera su obra concluida, tomando el testigo su hijastro Frederick. Es en este punto en el que cierto relojero español aparece en escena, aunque de forma un tanto oscura...

 

Un Español en escena

Con el viejo Dent fallecido hacía algunos años, los encargados de la puesta a punto del famoso reloj van finalizando, una a una, sus metódicas tareas. En julio de 1859 sonó por primera vez la campana Big Ben, la mayor de las instaladas en la torre, marcando la hora en punto. Dos meses antes habían comenzado las pruebas del reloj y, finalmente, ya en septiembre, los londinenses empezaron a escuchar el sonido de los cuartos de cada hora. Se cuenta que en aquellas tareas asistió como relojero cierto leonés que atendía al nombre de Losada y que había alcanzado fama con sus relojes, que llevaban la firma J. R. Losada 105 Regent St. London. Curiosamente, la mayor parte de las fuentes que citan el hecho de que Losada ayudara en la puesta en marcha del reloj de la Torre son de procedencia española. Digamos que, del lado británico, es un tema que se toca muy de pasada, con lo que aparecen dudas sobre el alcance de la verdadera implicación de Losada en aquellas tareas, aunque está fuera de sospecha la participación en sí. No es sino una más de las muchas nubes oscuras en la vida de Losada, del que se ha contado mucho, pero del que se desconoce casi todo.

 

De pastor a relojero de fama

Realmente, lo que se conoce de la vida del relojero Losada está muy fragmentado y repleto de lagunas de difícil solución. Su propio origen ha estado envuelto en errores y misterio durante más de un siglo.

José Rodríguez de Losada, hijo de Miguel Rodríguez de Losada y María Conejero, nació en Iruela el 8 de mayo de 1797. Eso al menos se decía hasta tiempos recientes pues, según Cañueto, Losada nació realmente en el mismo pueblo el 19 de marzo de 1801 bajo el nombre de José Manuel, “heredando” el nombre de José del primogénito de la familia, que sí había nacido en 1797 y que había fallecido siendo muy pequeño.

Tras más de dos siglos, la memoria acerca de la niñez de José ha quedado desdibujada por varias leyendas. Hay un episodio, sin embargo, que se menciona por doquier. Siendo un chaval muy joven, José da muestras de ingenio y de rebeldía, sabiendo que necesitará ampliar horizontes más allá de sus orígenes leoneses. Atendía al ganado familiar y, bien fuere por la pérdida de una valiosa pieza del rebaño, como se refiere en algunas historias, o por algún otro hecho oscuro, el joven decide huir. Reaparece al poco como aguador en Ponferrada (hay quien lo sitúa también en Puebla de Sanabria), lugar donde, gracias a su fascinación con un reloj público, llama la atención de un relojero local que le enseña el oficio. Bien, y eso es todo, porque el misterio comienza realmente aquí. José, siendo un aplicado aprendiz de relojero, decide alistarse en el ejército y poco más se supo de su vida hasta años más tarde, cuando aparece como afamado relojero en Londres. ¡Todo un salto para un pastor!

 

Este artículo al completo lo puedes encontrar en el número 144 de Historia de Iberia Vieja. 

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