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Blas Infante, Padre de la Patria Andaluza

Miércoles 10 de Agosto, 2016
Blas Infante tenía un sonoro segundo apellido: Pérez de Vargas. El se firmó siempre «Pérez», un gesto simbólico de lo que fue su vida. Identificado con el pueblo andaluz hasta sentirse fuera de las condiciones de la clase a que pertenecía, el Padre de la Patria Andaluza fue fusilado por falangistas al estallar la Guerra Civil.

En el kilómetro 4 de la carretera de Carmona,  el 11 de agosto de 1936,  fue fusilado Blas Infante, el Padre de la Patria Andaluza. No contentos con esto, cuatro años después, en 1940, un tribunal montado por los fascistas dictó una condena y la envió a su viuda e hijas.

Coincidiendo con el 80 aniversario de su muerte, los diputados andaluces de Izquierda Unida (IU) en el Congreso, Alberto Garzón, Miguel Ángel Bustamante y Eva García, registraron una proposición no de ley en la Cámara baja, en la que reclaman la anulación de la sentencia condenatoria. Y es que, no deja de ser una “contradicción” que Blas Infante figure en el Estatuto de Autonomía como Padre de la Patria Andaluza y, al mismo tiempo, exista una sentencia condenatoria por actividades andalucistas y republicanas.

Pero, ¿quién fue Blas Infante?

Blas Infante Pérez nació en Casares (Málaga), el 5 de Julio de 1885. Hijo de labradores acomodados, fue enviado a estudiar primero a los Escolapios de Archidona, también en Málaga, y tras un periodo de trabajo como auxiliar en la secretaría del Juzgado Municipal, a la Universidad de Granada donde estudiará Derecho entre junio de 1905 y octubre de 1906.

Durante el reinado de Alfonso XIII, el pensamiento político de Blas Infante se mostró como heredero de los movimientos republicanos y federalistas de la España del siglo XIX. Se basaba en defender la existencia de Andalucía como región española diferenciada del resto. Su objetivo era conseguir la reconstrucción de Andalucía, para obtener la regeneración de España.

Su estancia en la histórica capital andaluza, influirá definitivamente su carácter y sus anhelos nacionalistas, aunque sus viajes por Andalucía le devolverán a la cruda realidad de los jornaleros andaluces y los latifundios.

"El problema andaluz es lisa y llanamente una cuestión de hambre" –dejaría escrito

Yo tengo clavada en mi conciencia, desde mi infancia, la visión sombría del jornalero. Yo le he visto pasear su hambre por las calles del pueblo, confundiendo su agonía con la agonía triste de las tardes invernales…". .

En 1907 preparó unas oposiciones a notario pero, pese a ganarlas, no podrá ocupar la plaza en Cantillana (Sevilla) hasta tres años más tarde por no tener la edad reglamentaria.

En 1915 se publicó su obra más importante: Ideal andaluz, donde explica su visión personal de la historia, la identidad y los problemas de Andalucía así como propuestas para su fortalecimiento. 

Mi nacionalismo, antes que andaluz, es humano. Creo que, por el nacimiento, la naturaleza señala a los soldados de la Vida el lugar en donde han de luchar por ella. Yo quiero trabajar por la Causa del espíritu en Andalucía porque en ella nací. Si en otra parte me encontrare, me esforzaría por esta Causa con igual fervor.

Blas Infante formó parte de la masonería aunque se desconoce aún su nombre simbólico y grados alcanzados. Sus primeros contactos con la Orden se remontan a 1915 y en concreto con la Logia Isis y Osiris, dirigida por su amigo Diego Martínez Barrio. En 1925 consta su participación en el acto de inauguración y consagración del Templo de la Logia Redención n° 16 de Ayamonte (Huelva). Ya durante la II República y de regreso en Sevilla perteneció -al menos desde abril de 1932- a la Logia Fe y Democracia n° 22, dependiente de la Gran Logia Española y en cuyo cuadro figuraban algunos de los principales directivos de la izquierda sevillana de aquellos años, como Pedro Vallina (CNT), Carlos Cuerda (Partido Social Revolucionario), Justo Feria (Partido Republicano Democrático Federal), etc.

También fue fundador de los Centros Regionales Andaluces y de las Juntas Liberalistas de Andalucía. Durante la II República alentó el proceso de elaboración del Anteproyecto de Bases para el Estatuto de Andalucía (1933) y presidió la Acción Pro-Estatuto en 1936.

Poco antes, en 1931, publicó el libro La verdad sobre el complot de Tablada y el Estado libre de Andalucía, que critica fuertemente la manera de actuar de la República y relata el boicot al que fue sometida su candidatura andalucista en las elecciones. En esta obra, su postura se radicaliza en la definición del "Estado libre de Andalucía".
A pesar del boicot anterior se presentó de nuevo en las elecciones de noviembre de 1933 por Málaga.
Con la victoria del Frente Popular, el movimiento andalucista recobró fuerzas. Durante la Asamblea de Sevilla celebrada el 5 de julio de 1936 se aclamó a Blas Infante como presidente de honor de la futura Junta Regional de Andalucía. A los pocos días, se produjo el golpe militar que inició la Guerra Civil Española.

Detenido en Coria del Río al poco de producirse la insurrección militar, fue fusilado por las fuerzas de Queipo de Llano  el 10 de agosto de 1936 junto a otros destacados dirigentes políticos.

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