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La increíble historia del coronel Benigno Fiscer

Viernes 17 de Marzo, 2017
Recuperamos la vida y la muerte del coronel Benigno Fiscer Tornero, cuya temprana muerte empañó un futuro, quizá incierto, en la agitada vida política española de inicios de siglo XX.

La guerra de Marruecos, de la que este año 2017 se cumple el 90 aniversario de su final en 1927, está llena de sucesos trágicos y heroicos que, en gran parte, marcaron el devenir histórico de la España contemporánea. Además de los muchos soldados anónimos que cayeron defendiendo las posiciones españolas en el Norte de África, el Rif fue escenario del ascenso de gran cantidad de militares, llamados “africanistas” precisamente por haber realizado sus méritos y ascensos en este territorio, muchos de los cuales protagonizaron la vida política de la España de los años 20, y 30.

Cuando en septiembre de 1923 el general Miguel Primo de Rivera da un golpe de estado y toma el poder, la situación en Marruecos es muy tensa; el ejército rifeño controlaba ya mucho terreno y su líder era conocido y respetado en todo Marruecos. Además, debido a la presión rifeña, el general Primo de Rivera se vio obligado a lo largo de 1924 a replegarse a la costa, de forma que para 1925 apenas quedaban en manos españolas las zonas de Larache, Ceuta, Melilla y Nador, así como la capital del Protectorado, Tetuán. La situación mejoraría en julio de 1925 con la “Conferencia Hispano-Francesa” de Madrid. Ello dio como resultado una ofensiva hispano-francesa dirigida por el general Francisco Gómez-Jordana, el “Desembarco de Alhucemas”, el 8 de septiembre de 1925, un éxito total que fue aprovechado por el general Primo de Rivera para promocionar su imagen.

Con solo 16 bajas, se consiguió tomar la costa y de ahí la capital rifeña, Axdir, obligando a los rifeños a replegarse al interior, y consiguiendo durante 1926 casi todos los objetivos militares: la rendición de Abd el-Krim (27 de mayo de 1926), la toma de Xauen (10 de agosto de 1926), y el fin de la rebelión rifeña (julio de 1927). Es en este contexto bélico cuando sobresalen los llamados “militares africanistas”, todo un conjunto de futuros generales y coroneles que se curtieron durante la guerra rifeña, como el propio Francisco Franco, Emilio Mola, José Sanjurjo, Manuel Goded, Miguel Cabanellas, o el futuro coronel Benigno Fiscer que, por méritos propios, entró con honores en el panteón del mérito militar.

LAS PRIMERAS ACCIONES DE FISCER
Benigno Fiscer Tornero nació el 22 de diciembre de 1883 en la localidad de Vitoria, siendo hermano de Mauricio (que llegaría a ser coronel de Infantería), y Dolores (que llegaría a ser Jefe de Negociado del Cuerpo Especial de Prisiones entre 1940-1960). Con 17 años, Benigno ingresó en el servicio militar el 30 de agosto de 1900. Dada su brillante carrera y su talento militar, ascendió rápidamente a teniente, ingresando en las Fuerzas Regulares (el cuerpo más entregado en Marruecos, creadas el 30 de Junio de 1911 en Melilla), y dirigidas por el teniente coronel Dámaso Berenguer. De ahí, fue ascendiendo a capitán y Comandante por sus actuaciones ejemplares al frente de algunos de los sucesos más destacados de la guerra rifeña.

Fiscer tomó parte de algunas operaciones contra los rifeños, como la acción del Biut que, entendemos, se refi ere a la Toma del Biutz el 29 de junio de 1916. El Biutz era un poblado del norte rifeño, junto a Ceuta, rodeado por las colinas Loma de las Trincheras, Hafa el Hamra, Seriya y Ain Yir que, en aquellos años, era una zona de bandolerismo y foco de resistencia. Gómez Jordana ideó una operación para ocuparlo, liderada por él mismo, Milans del Bosch, y Miguel Cabanellas. En dicha operación, además de Fiscer participó un entonces muy joven capitán de la III Compañía del II Tabor de las Fuerzas Regulares de Melilla, Francisco Franco, que en la Loma de las Trincheras fue herido de un balazo que casi lo mata. A pesar de ello, la brillante actuación de Fiscer, Jordana, Milans y Franco condujo a la pacificación y al control de la zona, valiéndole a Fiscer su ascenso a comandante. Posteriormente, participó en otras acciones de forma sobresaliente, como la toma de Beni Arós en 1919-1920, que le valió nuevamente un ascenso, en este caso a teniente coronel.

La muerte de Benigno Fiscer Tornero causó honda impresión e impacto entre los altos mandos y la tropa. No había muerto uno más

Lee el texto completo en el nº141 de la revista Historia de Iberia Vieja

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Comentarios

Interesante artículo que nos ayuda a conocer nuestra más reciente historia, muy bien documentada.
Gracias por la realización del reportaje.

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