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Joan Manuel Serrat. El «Nobel» español

Lunes 05 de Diciembre, 2016
Joan Manuel Serrat nos sobrevuela desde siempre sin dar la sensación de estar de vuelta de nada. Mantenerse durante medio siglo como una gloria nacional y no haber parecido nunca, es una buena definición de grandeza.

JOAN MANUEL SERRAT lleva en sus greñas el último medio siglo de la que podríamos denominar música popular culta española –y específicamente catalana–. Penélope, Paraules d’amor y, sobre todo, Mediterráneo son canciones que han conseguido ser no ya reflejo de una época específica, sino serlo de todas, permanecer como un gesto lírico de veneración a la belleza de lo ordinario, a “aquellas pequeñas cosas” que centran uno de sus temas más emotivos y exitosos.

El Noi del Poble-Sec se ha erigido, quizá, en el mayor divulgador de la poesía española contemporánea

Serrat consiguió que varias generaciones de españoles se supieran de memoria poemas como La Paloma, de Rafael Alberti, La saeta, de Antonio Machado o la maravillosa Elegía a Ramón Sijé, de Miguel Hernández. La rasgada voz de Serrat llevaba al vinilo poemas musicados que a partir de entonces comenzaron a ser mucho más leídos.

Nacido en 1943 en Barcelona, El Nano se convirtió en los años sesenta, cuando daba sus primeros pasos en la música, en el referente más reconocido de la Nova Cançó, un movimiento cultural catalán que, en pleno franquismo, decidió reivindicar desde el arte el uso normalizado de la lengua catalana.

Si bien sus primeros temas, editados a partir de 1965, están escritos en catalán, a finales de los años sesenta Serrat comienza a cantar en español y se convierte en un icono popular de los últimos años del franquismo, siendo portada de revistas, y protagonista de películas.

También de una polémica que le ha acompañado siempre como anécdota en su biografía. Porque el célebre La, la, la con el que Massiel conquistó el Festival de Eurovisión en 1968, en principio estaba destinado a ser cantado por Joan Manuel. Sin embargo, los obstáculos por parte de TVE a que interpretase el tema en catalán le hicieron renunciar a su participación. Pero sería en 1971 cuando su fama crecería exponencialmente.

El disco Mediterráneo y, sobre todo, la canción con la que comparte título se convierte en uno de los hitos de la canción española del último medio siglo. La fama de Serrat creció como la espuma en España, pero también en América, donde su presencia y éxito comenzaba a hacerse habitual. Pero, pese al éxito, su espíritu reivindicativo no desapareció y en 1975 se vio obligado a exiliarse a México tras unas declaraciones en las que criticaba el fusilamiento de cinco militares antifranquistas.

Con la democracia, Serrat quedó plenamente consolidado entre las grandes estrellas de la música española. Continúa componiendo, continúa gustando a la sociedad. Su nombre se convierte en un símbolo de la Transición, de la reivindicación, de la democracia. Serrat seguirá siendo hasta hoy una figura esencial de la cultura en catalán y en español. Recordamos algunas de sus frases más célebres

Nunca es trista la verdad, lo que no tiene es remedio

Las apariencias engañan en beneficio de usted

O simplemente si todos entendiésemos que todos llevamos un vieo encima

Mañana es solo un adverbio de tiempo

Bienaveturados los que aman porque tienen a su alcance más de un cincuenta por ciento de un gran romance

Cuéntale a tu corazón que exite siempre una razón escondida en cada gesto

La vida te la dan, pero no te la regalan

 

 

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