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Otto Skorzeny: El hombre más peligroso de Europa

Miércoles 03 de Mayo, 2017
Uno de los grandes misterios del siglo XX lleva su nombre. De él sabemos que fue uno de los personajes más cercanos a Hitler y que vino a vivir a España, protegido por el poder, pero muchas de las cosas que hizo siguen siendo un misterio, ahora desvelado, en parte, gracias a un legado al que la revista Historia de Iberia Vieja ha tenido acceso en exclusiva. Por Bruno Cardeñosa
Otto Skorzeny

Otto Skorzeny nació en Austria el 12 de junio de 1908. Era ingeniero y presumía de estar entre los favoritos de Hitler, y también uno de los hombres más temibles de Europa. Su porte impresionante –medía 1,93– y una herida que le cruzaba la cara de arriba a abajo –que le dio el sobrenombre de scarface, (cara cortada)– alimentaron su leyenda. 

Durante la guerra fue responsable de numerosas operaciones especiales encargadas directamente por Adolf Hitler.

La más conocida de todas fue la que en septiembre de 1943 permitió liberar –y evitar la muerte– de Benito Mousollini. Hitler lo tenía en su círculo más próximo de confianza y por ello también le encomendó las capturas del mariscal Tito en la antigua Yugoslavia y del regente de Hungría. Además, tuvo un papel destacado en la batalla de las Ardenas, una de las más decisivas de la guerra.
 

El dueño del legado entró en contacto con bibliotecas y museos, pero el archivo les dio miedo, prefirieron rechazarlo.


También fue el encargado de la defensa de Berlín desde enero de 1945, aunque cuando le hicieron ese encargo la guerra ya estaba casi perdida para Alemania. El propio Führer le entregó la cruz de caballero.

El documento en el que se le reconoce, que está autorizado por el propio Hitler, se encuentra en el archivo que Luis M. Pardo, depositario de este legado, nos muestra orgulloso. Nadie hasta ahora lo había visto. En Historia Iberia Vieja hemos tenido acceso en exclusiva y te lo mostramos en el número de mayo de la revista.

Otto fue juzgado en Núremberg pero es de los pocos que se salvaron. Los acusadores no le consideraron culpable de tener implicación en el Holocausto, y la mayor prueba para su liberación fue la sospechosa confesión de un espía inglés. Pese a ello ingresó en un campo de desnazificación en Darmstadt (Alemania), aunque entraba y salía cuando quería.
 

¿Quién le permitió llegar a España? Es como si hubiera borrado algunas huellas que desvelaran quien le ayudó.


Fue “encerrado” allí en 1948, y en 1951 llegó a España –al parecer con el apoyo de las autoridades de la época y con la ayuda de Estados Unidos. 

Vivió en Madrid hasta 1975, años en los que se mantuvo alejado de la política, aunque hay informaciones que aseguran que durante ese tiempo fue el organizador de Odessa, la organización que ayudó a escapar a Europa y América del Sur a algunos mandatarios nazis.

En las cartas que en esas fechas se escribía con Ilse, su mujer, está claro que él no tenía duda en que su destino final iba a ser España. Como si todo estuviera atado y bien atado. Parecía que tenía una seguridad total en ello, aunque no sabemos en qué se fundamentaba esa seguridad.
 

Falleció en 1975, pero su viuda siguió recibiendo dinero hasta su muerte en 2002. En total, le pagaron 360.000 dólares. ¿En concepto de qué?


Otto manejó cantidades de dinero ingentes y, tras su muerte en 1975, su viuda comenzó a cobrar una cantidad mensual de más de mil dólares. Fue el banco suizo UBS, a través de dos sociedades, el que abonó esas cantidades.

Ese dinero se pagó durante nada menos que 25 años; la cantidad total ascendió a 360.000 dólares. “Esos ingresos resultan cuanto menos extraños”, señala el depositario del legado. ¿Qué y por qué se aseguró Otto que su mujer recibiera esa cantidad? 

La respuesta a esta pregunta y otros misterios en torno a la figura de Otto Skorzeny las encontrarás en el número de mayo de la revista Historia de Iberia Vieja.

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